Desde hace algunos meses, e incluso años, dentro de la máxima casa de estudios se han presentado una serie de acontecimientos que desde hace algún tiempo no se habían presentado. Los hechos ocurridos dentro de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales no son situaciones aisladas sino producto de la situación general que se vive en el país y a nivel internacional y que se irradia dentro de la Universidad.
Desde hace algunas semanas el ambiente en la Facultad de Economía ha estado muy intranquilo producto de la designación del nuevo director de dicha facultad (Leonardo Lomelí Venegas) el pasado 15 de febrero. El pasado 7 de abril, fue robado un archivo histórico de casi 20 años de antigüedad, archivo que pertenecía una organización estudiantil. Este ataque a la organización estudiantil está lejos de ser nueva y es por el contrario reflejo de las luchas que se han desarrollado en dicha facultad en los últimos dos años.
El veinte de abril es una fecha importante, no sólo para la historia del movimiento estudiantil en México, sino también para la historia de los movimientos estudiantiles en todo el mundo. Este día pero de 1999 daría inicio la huelga más larga que el estudiantado haya protagonizado desarrollándose en los pasillos de la universidad más grande de América Latina, la UNAM.
El contexto en que se desarrollo este movimiento estudiantil fue en una época en el que el Estado buscaba recursos financieros después de la crisis del 1994, por lo tanto evaluó los recursos que subsidian a las instituciones públicas como son el Sector Salud, la Industria Eléctrica y la Educación, percibiendo un panorama al recorte del gasto social y un retroceso en los derechos de los trabajadores.
Hace 11 años estallaba en la UNAM un movimiento de huelga en defensa de la universidad pública y gratuita. Este movimiento que se extendió por más de 9 meses logro su principal objetivo, la defensa de la educación pública, en contra de los planes que el gobierno federal, la burguesía y rectoría habían construido para la máxima casa de estudios. Pero hoy día aun quedan tareas pendientes en la defensa de la educación para los hijos de los trabajadores.
Vivimos un momento de grandes convulsiones sociales, donde la lucha de clases en nuestro país y el mundo es cada vez más aguda, lo cual hace necesario explicarnos lo que sucede y para comprenderlo de una mejor manera la literatura marxista nos brinda esas respuestas mediante un método de análisis cada ves más vigente, el materialismo dialéctico.