Un nuevo punto de inflexión en la UAM: los trabajadores salen a la lucha

Autor: 
Federico Alfvén

El día de hoy 29 de junio amaneció la cafetería de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Iztapalapa con un regalo de reyes a medio año. Los trabajadores de cafetería la tomaron. La toma fue debido a que la universidad implementó una nueva credencial que servirá como monedero electrónico con la cual los usuarios podrán pagar la comida que consuman. Para ello se necesita equipo especializado el cual fue instalado sin consentimiento de los trabajadores violando el Contrato Colectivo de Trabajo (CCT) pues éste especifica que cuando se hagan cambios relacionados en este caso a los servicios, debe haber una negociación previa entre los trabajadores y las autoridades. Esto no se hizo.

¿Qué hay detrás del monedero electrónico?

Aparentemente el uso de un monedero electrónico nos ayuda en el manejo de dinero, pero aparte de esto hay muchas cosas detrás.

Actualmente ha habido una reducción del presupuesto a las universidades que ha afectado en su rendimiento, por ello se ven obligadas a obtener recursos de otros lados: acuerdos con empresas particulares para trabajarles, incremento en las cuotas y los servicios, etc. Eso es en general. En la UAM la táctica que han hecho las autoridades ha sido tener contratos con empresas como la industria minera Peñoles la cual le paga a la universidad por hacerle investigación, también han incrementado los precios de la comida y de servicios como las impresiones (antes eran gratuitas y ahora cobran $.5) y la nueva credencial, la cual antes costaba $2.5 y ahora cuesta $100, significando un incremento del 4000%. Otra de las cosas que ha hecho la universidad es hacer de la credencial un monedero electrónico: de esta manera puede recaudar más dinero para especular sin el consentimiento de los usuarios. A la credencial tienes depositarle dinero para que puedas pagar por todos los servicios que te brinda la escuela (fotocopias, comida, pago de multas, etc.). Miles de estudiantes y trabajadores darían el dinero a la universidad antes que reciban el servicio, lo gastarán poco a poco (no todos el mismo día que depositen el dinero se lo gastarán íntegramente) y el excedente que quede la universidad lo tomará para hacer uso del dinero en lo que le plazca (sin tomar en cuenta a los trabajadores y estudiantes, por supuesto), mientras continuará recibiendo el dinero de los siguientes depósitos.

Pero por otro lado también se está implementando una nueva credencial para los trabajadores, la cual servirá como checador. Cabe señalar que antes no existía checador. Es una reprimenda hacia los trabajadores que se suma a las ya acumuladas en años. Esto es un ataque más hacia el CCT.

Con la excusa de implementar nueva credencial-monedero, las autoridades han hecho un paquete de modificaciones a los reglamentos de la biblioteca, centro de cómputo, actividades deportivas, centro de lenguas extranjeras y la cafetería. En la biblioteca ya no podrán sacar más libros si tienen más de dos retaros, las impresiones en el centro de cómputo ahora podrían costar $0.5 (lo mismo que en las papelerías particulares) cuando son gratuitas, etc.

Finalmente estos nuevos reglamentos van encaminados a mermar la calidad de la educación y las condiciones en las que laboran los trabajadores. Las autoridades dicen que son asuntos separados el conflicto de los trabajadores de cafetería con los problemas de los estudiantes pero es lo contrario.

Lo que ahora se necesita es extender la lucha. Es heroica la lucha de los compañeros de cafetería y la apoyamos completamente pero tenemos que extenderla al resto de los departamentos y los estudiantes. Necesitamos del apoyo del conjunto de los trabajadores para hacer una lucha mucho más grande, con mayor impacto. La victoria de esta lucha sólo se podrá lograr si participan en ella la mayoría de los trabajadores junto con los estudiantes y no un pequeño grupo por más valeroso que fuere. Las autoridades le tiran por un lado a la división entre los mismos trabajadores y echarse en contra a los estudiantes por no dar el servicio en la cafetería y por otro lado al desgaste del movimiento. Además tenemos que ganarnos a los estudiantes pues si no están los trabajadores estarán con las autoridades.

Los trabajadores son quienes llevan las riendas de la escuela: ellos preparan la comida, acomodan los libros, barren, limpian, la cuidan por las noches incluso elaboran las sillas, mesas, materiales de laboratorio, etc. Todo sin los funcionarios que solamente posan para las fotos en los eventos donde por cierto dan discursos huecos y aburridos. Lo más que hacen es tener largas reuniones donde finalmente acuerdan algo que ellos no realizarán, si no los propios trabajadores. En ese sentido las riendas de la escuela deben llevarlas los trabajadores junto con los estudiantes y profesores realmente honestos con la educación. Para ello necesitamos explicar al conjunto de trabajadores, estudiantes y profesores la necesidad de vincular las luchas, así nos los ganaremos a la causa de la clase trabajadora.

¡Unidos y organizados, venceremos!

Encuéntranos todos los jueves a las 2 pm en el salón D001 de la UAM Iztapalapa

Fecha: 
30 de junio de 2009